Centro de Exalumnos
Internado Nacional Barros Arana

Nuestro Museo

Espacio Oficial para todos los eternos inbanos

El Museo Histórico Julio Torres Guerrero  tiene su origen en la llamada “Galería del Recuerdo”, una iniciativa surgida a comienzos de la década de 1980. Este proyecto fue impulsado por el entonces vicerrector Guido Cádiz, junto a los profesores y exalumnos Heriberto Soto y Alejo Silva. La galería fue inaugurada oficialmente el 20 de mayo de 1982 en el hall central del Internado.

Con el paso del tiempo este espacio evolucionó. En 2006, bajo la rectoría de Juan Yáñez Rivas y con el apoyo de la comunidad inbana, la Galería del Recuerdo se transformó en el actual museo histórico, fortaleciendo su rol como resguardo del patrimonio material e inmaterial del colegio. Ese mismo año, parte importante de su colección fue declarada Monumento Nacional en la categoría de Monumento Histórico, consolidando su valor dentro de la historia de la educación pública chilena.

El principal impulsor y guardián del museo en esta etapa fue Julio Torres Guerrero, exalumno de la Generación 1983 profundamente vinculado al Internado desde su infancia. Desde la década de 1980 participó activamente en la preservación de la memoria institucional y,  a partir de 2006, asumió la responsabilidad de organizar y desarrollar el museo. Su labor fue clave en la creación del Archivo Histórico y del Archivo de la Palabra, resguardando testimonios, entrevistas y registros únicos. Tras el terremoto de 2010, destacó por su compromiso en proteger y conservar el patrimonio del INBA en condiciones adversas, evitando la pérdida de piezas de gran valor histórico.

La existencia de un museo en el INBA responde a la necesidad de preservar, investigar y difundir la memoria histórica de una de las instituciones educativas más emblemáticas de Chile. Más que un espacio de exhibición, el museo es un lugar de encuentro con la identidad inbana y con la historia del país, reflejando la vida cotidiana, la formación académica y el impacto social de generaciones de estudiantes que han contribuido al desarrollo nacional.

En reconocimiento a su dedicación, compromiso y legado, el museo lleva el nombre del exalumno Julio Torres. Esta denominación honra a quien dedicó gran parte de su vida a resguardar el patrimonio del Internado y cuya labor permitió consolidar un espacio que hoy no sólo conserva el pasado, sino que también proyecta el valor del INBA hacia las futuras generaciones.