Discurso en Homenaje al 124° aniversario

A continuación, dejamos el discurso del presidente del Centro de Exalumnos, Sergio Montenegro O., en homenaje a los 124 años del INBA, durante el acto realizado el día 23 de mayo de 2026 en nuestra Aula Magna.

Exordio
Una placa, una historia, una comunidad

Una noche de julio del 2025, saqueadores arrancaron nuestra placa del muro. Sin testigos. Sin aviso. Como si la historia pudiera robarse. No pudo. Porque la historia no está en el bronce. Está en quienes vuelven a ponerlo en su lugar. Y el Centro de Exalumnos está aquí —una vez más— para demostrarlo.

Este discurso los invita como tradición a escuchar tres actos para aprender del pasado, vivir el espíritu inbano en el presente y cómo se proyecta para el futuro.

ACTO I — EL PASADO: Lo que el fuego no pudo borrar

Desde su fundación, hace 75 años, en 1951, el Centro de Exalumnos del INBA no fue una prolongación sentimental: ha sido una columna vertebral del espíritu inbano y vínculo con la comunidad inbana.

Fue sostén, por ejemplo, cuando el fuego quiso borrar nuestra historia en 1966.

Fue refugio cuando la tierra tembló en 1985 y 2010. Y ha sido un tótem cuando lo público ha estado en riesgo.

Aquí se forma algo más difícil de explicar que de vivir. Cuando la sociedad conoce el amor y compromiso que profesamos por nuestro internado, les cuesta entender que estos viejos muros han sido nuestro hogar. Estar aquí este día es una tradición extraña.

Algo que el exalumno y exinspector universitario Nicanor Parra entendió mejor que nadie: que la tradición no se repite… se tensiona. Y ese espíritu —incómodo, exigente, persistente— es el que alguien intentó borrar en 2025.

Primero la placa. Después nuestra voz digital. La misma idea de fondo: que si se borra el símbolo, se debilita la comunidad. Se equivocaron; porque en nuestros escudos se lee “buenos hijos seremos primero, ciudadanos conscientes después”.

Como una acción evidente de lo anterior, hoy debemos presentarles llenos de orgullo y satisfacción a nuestra nueva página web institucional www.ceainba.cl la que vuelve a trasformarse en un transcendental medio de comunicación de los ex alumnos del INBA, página que los invitamos a visitarla y conocerla.

Como Centro de Exalumnos hemos sido claros en no promover la violencia en cualquiera de sus formas, la unión de los exalumnos y ordenar nuestra relación institucional con los estamentos del internado. Y lo hicimos con épica y afecto.

ACTO II — EL PRESENTE: Cuando la herida se vuelve vínculo

¿Qué hicimos para enfrentar esta afrenta?
Construimos. En conjunto. Sin esperar a que nadie diera la orden.

Los estudiantes del museo limpiaron letra por letra de lo que quedó de la placa. El grupo inbano conocido como los mosqueteros avanzó con cuidado sobre el daño inicial, conteniendo lo que otros habrían abandonado. Y la empresa Broncerías Chile hizo algo que va más allá de la restauración: devolvió el bronce y se quedó como socio estratégico, como parte de nosotros. Además, donó la nueva Copa CEA INBA, que se disputó por primera vez este año — porque una comunidad que se repara a sí misma también vuelve a jugar.

Eso es lo que hace la comunidad organizada: no solo cierra la herida. La convierte en vínculo. En ritual.

En marzo de 2026, la placa volvió a su lugar en el mismo acto en que despedimos a nuestro compañero ex rector Gonzalo Saavedra y recibimos a la nueva rectora, Urbi Rojas Arriarán, de quien esperamos logre que nuestro querido INBA vuelva al sitial del cual nunca tuvo que salir.

Un acto. Tres gestos. La historia, la continuidad y el porvenir en un solo momento. Hay pocas veces en que el tiempo se condensa así — y cuando ocurre, hay que saber reconocerlo.

Recuperamos también nuestra página web e integramos nuestros canales digitales. Lo hicimos sin estridencia, con el carácter apolítico e inclusivo que nos define. Alguien nos preguntó una vez qué es exactamente el Centro de Exalumnos. La mejor respuesta que encontramos fue esta: somos parecidos a los bomberos. No tenemos bandera política. No preguntamos a quién votas antes de ayudarlo. Llegamos cuando hay fuego, trabajamos en equipo, y cuando el incendio se apaga, volvemos al cuartel sin pedir reconocimiento. Eso somos.

Una organización que existe para servir a su comunidad, no para administrar su propio ego.

ACTO III — EL FUTURO: Sembrar es también una forma de construir

Dijimos antes que el INBA nos enseña una máxima. Hoy podemos decir algo mejor: que este año la vivimos.

El Museo Julio Torres Guerrero no es un depósito de recuerdos. Es un argumento. Un argumento vivo de que la memoria tiene valor formativo, que el arte y la cultura no son decoración de la educación sino su columna.

La Copa CEA INBA Broncerías Chile se disputó con gran éxito y más de 300 participantes. No fue solo un torneo: fue la primera vez que el vínculo con nuestro nuevo socio estratégico tomó forma física, cancha, sudor y resultado.

El INBA Runners llega a su segunda versión con más corredores, más kilómetros y más historia en las piernas.

Mens sana in corpore sano dejó de ser una inscripción en la pared. Este nuevo año será un programa de trabajo.

A nuestra rectora queremos pedirle que comencemos desde este mismo momento a organizarnos formando la “Comisión Aniversario 125”, porque nos merecemos celebrar a lo grande esta importante fecha.

Cada una de estas iniciativas apunta a lo mismo: hacer crecer al CEA con forma y con propósito.

Porque el Centro de Exalumnos no es un espacio de poder. Es un espacio de servicio.

Aquella placa fue arrancada. Hoy está en su lugar. Así somos nosotros. No somos perfectos. Somos persistentes.

Por los que vinieron antes de nosotros. Por los que hoy aprenden bajo esta cúpula. Por los que vendrán después.

Larga vida al INBA y a su espíritu ancestral.
Larga vida a su Centro de Exalumnos, la comunidad de todos nosotros.

Gratitud. Gratitud. Gratitud.

Gracias por venir.

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